domingo, 10 de diciembre de 2017

QUIZÁ YO (1)

Pedro C.
(1)
Nunca hubiera pensado que acabaría rodeado de la mas tensa soledad, mi vida fue extrovertida, siempre rodeado de amigos, compañeros de trabajo y alguna novieta que otra.

En algún momento, no sé si fue el adecuado, decidí compartir mi vida, ahora paso revista a mis recuerdos, y creo, que si hubo algo que mereciese la pena, fruto de esa convivencia, fue el hecho de tener un hijo, y mas, ahora que me dio un nieto. Pienso que al final no debió de ser tan malo, cuando tengo los abrazos de mi nieto.

Esos abrazos son recargas para poder seguir palpitando mi corazón, oxigeno que llenan mis pulmones. Es triste, pero es verdad, solo recuerdo esa sensación de relax y paz cuando mi hijo era pequeño, lo cogía en brazos para que se durmiera, le cantaba como un susurro, canciones infantiles, y mirar aquellos ojitos, mirándome medios entornados, que al cabo de unos minutos se cerraban. Solo mi hijo me dio algún que otro momento que al recordarlo aún siento que mis ojos se humedecen.

Si mi mujer me abrazaba, era por que yo la había abrazado antes, ahora pienso que nunca nadie me dijo, te quiero, lo mas cerca que estuve de oírlo, era cuando yo lo decía, y me contestaba, yo también.

Me he aficionado a cualquier programa que tenga algo que ver con los sentimientos, y cuando veo a una pareja decirse, te quiero, mirándose a los ojos, siento nostalgia, y una profunda tristeza, por que yo nunca sabré que se siente cuando alguien te lo dice, mirándote a los ojos, no se, quizá no sea el tipo de personas que por alguna razón no deban ser queridas, tendré algo en mi forma de ser, que yo no se y nadie me lo dijo, que provoca esa situación.

Cuando estoy solo, que ahora son muchos días, y simplemente veo en la televisión a una pareja de ancianos paseando por un parque agarrados de la mano, me provoca tal ternura y que yo nunca lo podré hacer, que no puedo evitar que por mis mejillas corra alguna lagrima que otra.

Pero en fin. De vez en cuando hay que soltar lastre mental, para que el navegar por la vida, sea lo mas liviano posible.

No se como empezar mi historia, pero siento que debo escribirla, las imágenes se amontonan en mi memoria y creo que debo darles salida, si no explotaría.

Eran mas de las doce de la noche, me sentía solo, pero la cabeza no dejaba de dar vueltas. Los recuerdos se agolpaban como una presa a punto de desbordar, sentía que tenía que abrir el aliviadero.

Así que ahora toca escarbar en el disco duro y rememorar viejas vivencias. En lo sentimental, tuve cinco parejas y con la quinta me casé, el matrimonio duró treinta y cinco años y fruto de el, fue un hijo.

En lo laboral fueron mas de cuarenta años, tres puestos de trabajo, ganados a pulso, mi máxima era, primero demuestra, después pide.


Un lunes doce de enero de mil novecientos setenta, a las ocho y veinte, comenzaba mi aventura laboral. Apenas tenía catorce años, hoy no podría trabajar, ahora hay que tener dieciséis años para poder empezar en el mundo laboral.

CONTINUARÁ

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las cuatro estaciones

 Pedro C. No escondas tus sentimientos, siente como corre por tus venas la florida primavera ,   y vive tus momentos. La piel tostándose al ...