Pedro C.
Hace tiempo que no
despejo el disco duro, y la verdad que los acontecimientos que nos
está tocando vivir, dan para largo y tendido.
Después de ser de la
generación de los nacidos en la década de los cincuenta, somos
aquellos supervivientes de la incipiente recuperación de la
postguerra.
A nuestros padres les
toco vivir la guerra fratricida, ver como se mataban entre vecinos y
en algún caso entre parientes, por lo que fuimos sabiendo, es algo
que no estábamos dispuestos a repetir.
Quizá por eso aguantamos
tanto, con la esperanza de que quien nos gobernaba no sería eterno,
y con su muerte todo cambiaría.
Francisco Franco
Bahamonde, murió en noviembre de 1975, como así había sido
establecido, tomó el gobierno de la nación el rey Juan Carlos I, siendo primer ministro o presidente del consejo de ministros, Carlos Arias Navarro.
En Julio de 1976, el rey
nombró a Adolfo Suárez presidente del gobierno, con el encargo de
llevar la transición de España hacia la democracia.
En Junio de 1977 se
eligieron a los miembros de las Cortes españolas, que se encargarían
de traer la democracia al país, para ello se habían legalizado los
partidos de izquierdas, hasta entonces prohibidos.
En Noviembre de 1978, se
votó el referéndum de la constitución. En abril de 1979 se
celebraron las primeras elecciones municipales de la democracia.
En estos tres
plebiscitos me tocó participar en las mesas electorales. En la
primera, llamamos para que de un restaurante cercano nos trajeran la
comida. En la segunda, nos turnamos y salíamos a comer al restaurante
que quedaba cerca. En la tercera, ya con mas experiencia, nos
turnamos y fuimos a comer a casa, así descansábamos un poco mas.
Vivimos la época de los
guateques, recuerdo aquellos bailes lentos con la luz suave. También
recuerdo la inauguración de la sala de fiestas Vanessa, la actuación
inaugural fue Juan Erasmo Mochi.
Recuerdos de amigos, viajes, en fin una época que sumando el recorrido laboral y los compañeros con los que que llegué a tener una estrecha amistad, la cual dura hasta hoy.
En otro archivo queda la trayectoria sentimental, pero ese apartado queda para otra ocasión.
Esta situación actual de la pandemia, nos obliga a pasar muchas horas solos, lo que hace que nos acomodemos en los recuerdos, pensando como era antes, para poder retomar la vida en donde la dejamos, pero con las ideas mas claras.
Los que nacimos en la década de los cincuenta, cuanto nos tocó vivir. Pasamos del lápiz, afilado con el cuchillo de la cocina, a los ordenadores, de escuchar las noticias en la radio, quien la tenía, al nacimiento de la televisión y ahora la puedes ver en un móvil, que te coge en la palma de la mano.
Aún recuerdo, ir de visita en el año 1973 a Barcelona y mis tíos me llevaron a un pueblo en el que se estaban haciendo una casa, para llamar por teléfono, ibas a la casona del rico del pueblo que era el único que lo tenía y era un modelo de manivela, que te ponía en contacto con una centralita, le dabas el número con el que querías hablar y al cabo de unos minutos te ponían.
Ahora me siento un poco mejor, al saber que aún me funciona la memoria. Esta situación pasará y como escribí en una ocasión.
Será un mal recuerdo,
y cuando pase el tiempo,
lo estudiarán los nietos
en los libros de texto.