miércoles, 9 de noviembre de 2016

DE CORAZÓN

Pedro C.

Con la perspectiva que da el tiempo transcurrido, me detengo a reflexionar el como, porqué y consecuencia de la reunión, como decimos en Galicia, xuntanza, de los descendientes de aquellos que viven en nuestro recuerdo.

Donaciano Cañedo Reglero, hijo de Juan Cañedo y Eustaquia Reglero nacido en Marzales (Valladolid) 1895/1974 y Florentina Salgado Gaspar, hija de Ignacio Salgado y Filomena Gaspar nacida en Villalar de los Comuneros (Valladolid) 1900/1977

Tuvieron once hijos vivos, Ángel, Lúcas, Victorino, Juan, Tina, Luis, Desi, Ignacio, Bea, Nano y Eugenia. De estos 27 o quizá 28 nietos. Ese que dejo en la duda, pensar quien puede ser. Yo la verdad, desconozco su nombre y si tiene el apellido Cañedo o no.

Era de justicia, sumar recuerdos, no dar opción a que una familia tan numerosa y orgullosa de sus raíces, quedase desmembrada, desperdigada y sus historias, las de cada uno cayeran en el olvido.

Algunos por proximidad tienen contacto, otros por dejadez fueron perdiendo el contacto y los mas lejanos el contacto se hacia mas complicado.

Había que crear un punto de inflexión, detenerse y reflexionar, ¿que nos estamos perdiendo?, ¿que podemos ganar?. Si digo que ganamos un sentimiento verdadero de familia, que una sangre común corre por nuestras venas o que tenemos un origen común, el Ti Cañedo y la abuela Florentina. Lo que perdemos es lo anterior descrito, y acaso no es una pena que se pierda.

Ahora esta marcado el camino, andemos juntos, será mas ameno, nuestro bastón es el parentesco, que siempre estará ahí para apoyarnos en nuestras flaquezas, por que pase lo que pase, siempre habrá un Cañedo a tu lado.

En los dos escritos anteriores, ya comenté mis pensamientos sobre mis sentimientos, y lo que fue la gran Cañedada. No quiero hacerme pesado, repitiendo lo antes ya dicho. Solo repetir el titulo del texto del 23 de octubre "Orgulloso de mis raíces".


Las cuatro estaciones

 Pedro C. No escondas tus sentimientos, siente como corre por tus venas la florida primavera ,   y vive tus momentos. La piel tostándose al ...