martes, 17 de mayo de 2016

LA SOLEDAD DEL PODER

Pedro C.


La maldad no te hace inmortal, puedes ignorar tu conciencia, puedes tener todo el poder del mundo, pero todo viaje tiene un final.

Hay un dicho, “no es más feliz el que más tiene, si no el que menos necesita”.

Que felicidad puede aportar, el tener la potestad de hacer infeliz a los demás.

He sentido en mí, el daño de la sinrazón. Provocar el mal ajeno, por el simple placer de sentir el poder.

A la mayoría de las personas, cuando comparten una pena o una alegría, pueden contar con el apoyo y la empatía de familiares y amigos.

Pero aquel que mira desde arriba, nunca tendrá un hombro en el que descargar sus penas. Aquél que mira desde arriba, no tendrá con quién compartir sus alegrías.

Porque quien pone la mano en su hombro para consolarle en momentos tristes, o aquel que ríe sus salidas de tono como gracias, en realidad lo hacen por interés propio, no existe la empatía.

Recuerdo una fiesta que un empresario montó en su casa para unos amigos, como deferencia invitó algunos de sus colaboradores más leales, pero claro, cuando llegó el momento de echar una mano sirviendo o recogiendo, no iba a pedírselo  sus invitados, clientes o empresarios diversos, porque amigos como tal, no tenía. Acabaron como camareros y recogiendo al final, aquellos, que se creían afortunados, porque su jefe les había invitado a una fiesta en su casa.

¿Es feliz quien no tiene amigos?, ¿Es feliz quien solo aspira a ser el más rico del cementerio?

¿Quién lo tendrá presente en sus oraciones?, ¿Quien le llevará flores por Difuntos?












jueves, 12 de mayo de 2016

QUE PUEDO PERDER

Pedro C.

¿Quien tiene en su poder la verdad absoluta? ¿Por qué mantenemos en el poder a quien nos
hunde en la miseria?
Si esto es la democracia, algo no funciona. El sistema de gobierno basado en la democracia, en su base primigenia es correcto.

¿Pero que ocurre cuando un partido político, para poder conseguir votos, te presenta un proyecto convincente? Votas por él.

Ahora consigue la mayoría y gobierna en solitario, esto le proporciona la posibilidad de llevar a las cámaras, la modificación de las leyes que considere oportuno, y sacarlas adelante.

Yo cuando entrego mi voto, es a las personas que van en esa lista, esa es mi opción, y espero que si salen elegidas me representen.

Pero no es así, existe lo que se llama disciplina de voto, consiste en votar a favor o en contra, según dicte la dirección del partido por el que estas en la cámara.

Me siento engañado, mi voto a perdido valor. Aquel que iba en una lista y conocía personalmente, porque era de mi localidad, resulta que no me representa, las decisiones no las toma él.

Si esto es la democracia, algo no funciona y tiene que cambiar.

Condenamos las dictaduras, pasadas y presentes. ¿Y que es un gobierno que no cumple sus promesas, que solamente las utilizó para conseguir votos? Cuando esto le facilitó el poder, lo utiliza para hacer lo que quiere, simplemente basándose en la mayoría, conseguida con engaños, y no legislando para la realidad de la calle.

Ahora puedo entender que no tengan los miembros de las cámaras representativas, libertad de voto, porque si fuera así, aunque solo fuera por dignidad, porque algunos la tienen, no votarían a favor de leyes absurdas.

Una ley pasa a ser absurda, cuando algo funciona, y lo cambiamos únicamente en base a premisas económicas. Luego resulta que tiramos el dinero de las arcas nacionales, es decir de todos los españoles, en infraestructuras que no se utilizan, pero eso sí, le ponemos una placa bien bonita en la que conste el ministro, alcalde, presidente autonómico o de diputación de turno.

Estos que salen elegidos en diferentes elecciones, ¿me representaran a mí?, ¿los intereses españoles? O por el contrario, los intereses del partido, que ya comprobé que no me representa.


A lo mejor es hora de cambiar y probar algo nuevo, peor no puede irnos. Si no tengo nada, ¿Qué puedo perder?

Las cuatro estaciones

 Pedro C. No escondas tus sentimientos, siente como corre por tus venas la florida primavera ,   y vive tus momentos. La piel tostándose al ...