Disfruto
de mi soledad
y
ahora la entiendo.
Ella
me da la libertad
y
por eso la defiendo.
Ahora
puedo hablar,
ahora
puedo escribir,
ahora
puedo pensar,
ahora
puedo vivir.
No
alabo la soledad
si
te acompaña el amor,
y
si te da sosiego y paz,
escucha
a tu corazón.
Si
no te puedes compartir,
no
te escondas en la soledad,
sal
a respirar y vivir,
y
disfruta de tu libertad.
Todo
empieza y todo acaba,
para
mi es fácil decidir.
Yo
lo cree, lo mantuve y compartí,
pero
nadie se interesó,
nadie
se involucró.
Por
lo tanto, la decisión es mía,
la
agonía es en el tiempo, limitada,
el
óbito seguro.
No
quiero flores,
ni
palabras de despedidas.
Sólo,
adiós.
No
tengo animales que cuidar,
ni
hijos que criar.
Por
no tener, no tengo
ni
un tiesto que regar.
Siento
que ya tengo todo hecho,
ahora
que mas puedo esperar.
Al
último tren, que me ha de llevar a ese lugar,
destino
sin retorno, remanso de paz.
No
sufrir mi marcha,
por
que tengo mi conciencia tranquila.
Cuando
tuve que querer,
quise
de verdad.
Aunque
nunca me sentí querido, como yo quise.
Pero
no importa, mi felicidad es dar,
y
ahora quiero, y si puedo,
daré
a otros un soplo de vida.
¿Soy
acaso egoísta,
por
querer ser feliz?
No
fui feliz todo el tiempo,
pero
durante un tiempo, si fui feliz.