domingo, 17 de diciembre de 2017

QUIZÁ YO (2)

Pedro C. (2)


Lo normal en estos casos es empezar por el principio. Es muy fácil decirlo, aunque no tan fácil hacerlo. Es una frase hecha, porque, ¿donde esta en realidad el principio de las cosas?. Incluso el nacimiento, no es el inicio de una historia, si tomamos en cuenta, como debe ser, las causas que desembocan en ese inicio.

Puestos en esta tesitura, no lo pensaré mas, y comenzaré por el momento en que decidí cambiar de trabajo.

Era diciembre, y aunque solo llevaba dos meses y medio trabajando en la Gestoria Timiraos, no me veía con futuro, quería enfocar mi vida profesional en otra dirección.

Varios de los amigos del barrio, ya llevaban años trabajando, el primer intento de cambiar de trabajo, fue en Almacenes Diéguez, era un negocio de venta de confección al por mayor.

Se encontraba un poco mas arriba de la delegación de Telefónica, en la antigua calle Capitán Eloy, hoy calle de la Concordia.

A media mañana había salido, como todos los días, a recoger el correo del apartado, y enviar las cartas que se habían preparado el día anterior. Al volver, me paré en los almacenes, antes mencionados, pregunté por el responsable, me llevaron a una pequeña oficina, había un encargado, de mediana edad, poco pelo, gafas para leer. Cuando entré, se quitó las gafas, me preguntó, que deseaba, dije mi nombre y que pedía trabajo, si necesitaban a alguien, me gustaría que contasen conmigo. Cuantos años tienes, estudios, y por que vienes aquí a pedir trabajo, en fin lo normal en una entrevista de trabajo.

Después de contestar a sus preguntas, me dijo, que quizá, si no me importaba, cabía la posibilidad de que me diesen trabajo, si no tenía inconveniente en salir con una carretilla de dos ruedas por la calle, para llevar pedidos a los clientes.

Le dije, que lo pensaría, y le daría contestación, al día siguiente. La verdad, que no me interesaba, mal por mal, prefería seguir en la gestoría.

Al día siguiente, era martes, diez y seis de diciembre, de mil novecientos sesenta y nueve, a media mañana, como el día anterior, al volver de Correos, entré en la librería de La Región, en la entonces Cardenal Quiroga, hoy calle Alejandro Outeiriño. Allí trabajaban varios amigos y vecinos del barrio. Pregunté por el responsable de personal. Me dijeron que subiera al primer piso, y pregunte por señor Dapena.

Estaba al final de una sala llena de mesas. Le pregunté para asegurarme
  • - Señor Dapena?
  • - Si dime.
  • - Me llamo Pedro Cañedo, trabajo actualmente en la Gestoria Timiraos, desde octubre de este año. Quisiera cambiar de actividad laboral, por lo que desearía dejarle mis datos, por si en algún momento tuvieran algo que se ajuste a mis cualidades.

Me dio una hoja en blanco, un bolígrafo y me dijo, pon ahí tus datos, estudios y un teléfono de contacto. Así lo hice, y cuando lo tuve se lo entregué. Entonces me dijo, que si algo aparece, ya se pondrían en contacto conmigo.

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