Pedro C.
Como diría Charles Kane, personaje
protagonista de aquella gran película de Orson Welles “Ciudadano Kane”, “es
mío y se publica lo que yo digo, y si tú no quieres, trae una máquina de
escribir, y yo mismo escribiré lo que tiene que salir publicado”.
No sé si todo el que debería verla la vio, pero parece que debió ser la biblia de alguno, aunque adaptada a su interés, ignorando la interpretación real de la historia.
En otra escena, hacen referencia a la
soledad del poder, alguien comenta “en
el fondo me da lástima”, es triste que quien le ríe las gracias, sea
solo por miedo, interés o necesidad. Miedo, porque si tienes un cargo público o
una empresa, puede utilizar el quinto poder lo mismo para encumbrar, que para
hundir. Interés, aquél que por una sonrisa oportuna, consigue engordar su
cuenta corriente. Necesidad, tienes que tragar, porque dada la situación
laboral, no puedes arriesgarte a quedarte en el paro si tienes una cierta edad
o hijos pequeños que sacar adelante.
Lo malo de esto, es que sabiéndolo, maneja
los sentimientos de los demás a su antojo, sin pararse a pensar las
consecuencias que provocan sus acciones. Claro, esto sería tener conciencia, y
esta clase de personas, creen que tener conciencia es síntoma de debilidad.
Ampararse en el poder que tiene la
propiedad de un medio de comunicación, no da la impunidad para llevar a cabo lo
que a uno le apetece, y más si con ello arrastra al lado oscuro de la luna,
como diría un fiel colaborador de prensa local, a padres de familia o a trabajadores
en el borde de la jubilación.
La verdad es que si no vio la película,
sería el personaje ideal de una interesante historia. Aunque mejor sería que la
viese, y sacase conclusiones positivas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario