lunes, 31 de octubre de 2016

Y FUE, EL 29 DE OCTUBRE DE 2016

Pedro C.
Todo empezó con un pequeño comentario, "no sería mala idea que nos pudiéramos juntar·. Yo le dije, cuenta conmigo, tenme al corriente y si necesitas algo y está de mi mano, cuenta con ello.

Un mes después, estaba en contacto con un primo en Astorga, En esta bonita ciudad comenzó todo, y allí tenía que ser la reunión.

Pero claro, era un poco complicado ponerse en contacto con todos los primos, somos veintiseis y repartidos por varias poblaciones de la geografía española.

Entonces la que puso el motor en marcha, me dijo, Pedro, porqué no haces un grupo de wassap, pero solo de primos, que ya llega bien.

Uno me da el numero de su móvil, este me consigue otro y aquel el de mas allá y así poco a poco como quien no quiere la cosa, dieciocho.

Por este medio es fácil comunicarse, con decir algo una vez, lo reciben todos los miembros del grupo simultaneamente.

El motor estaba en marcha, una persona en la base, Astorga, se encargaba de buscar restaurante, y yo coordinaba las comunicaciones, para que todos, no solo los que estaban en el grupo de wassap, estuviesen al tanto del día, lugar y hora.

Poco a poco iba engordando la lista, veinte, treinta, cuarenta, ya pasamos de cincuenta, esto ya no era una sola reunión de familia, era la gran quedada, faltaba que llegase el día. 

Y el día llegó, era sábado veintinueve de octubre de dos mil dieciséis, a pesar de la fecha, amaneció soleado, con temperatura mas propia de mayo o junio. Todo estaba a favor, nada podía fallar y nada falló, todo el día se desarrolló como estaba previsto.

Poco a poco, la gente fue llegando, yo el día anterior, la que venía de Barcelona, de madrugada, a media mañana los de Lugo y  Ourense de forma escalonada,y así hasta que aquello parecía una excursión.

Nos acomodamos, las mesas como si fuese una boda, en la cabecera, la generación de mayor edad, y sobre ellos en la pared, una foto en una lona, de los abuelos y sus once hijos, foto de mil novecientos cincuenta y seis.

El menú era lo de menos, lo importante era el hecho de estar allí tantos parientes y por algo alegre. De todas formas, era Cocido Maragato, todo muy bien, que otra cosa podría ser estando donde estábamos.

Algunos se fueron el mismo día, otros quedaron hasta el día siguiente, la verdad, creo que fue un día completo. 

Ahora, estamos todos comunicados, ya no hay excusa, estas reuniones, tienen que hacerse mas a menudo, no se puede perder el contacto. Si yo digo, que me siento orgulloso de mis raíces, creo que también es el sentir de todos vosotros. y entre todos conseguiremos que no vuelva a romperse el cordón que ahora nos une. Y si en algún momento, alguno tiene un momento de bajón, que sepa que tiene familia que le quiere, que aunque solo sea hablar para desahogarse, ahí estaremos. 

Por aquello que nos une, no volvamos a perder el contacto. Ya os echo de menos.


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